Hoy, en Warhammer Community:
Old World Almanack – Warriors of Chaos designers’ notes
(Almanaque del Viejo Mundo – Notas de los diseñadores de los Guerreros del Caos)
Publicado originalmente el 3 de julio de 2026.
La nueva caja básica de Warhammer: The Old World reunirá un ejército de Gran Catay, un reglamento actualizado y el estreno de las nuevas miniaturas de Guerreros del Caos. La preventa está anunciada para el día siguiente a la publicación del anuncio original, sin una fecha de calendario en el texto. Los nuevos Aspiring Champions, Guerreros del Caos y Caballeros del Caos estarán disponibles por primera vez en esta caja; el Dragón del Caos llegará más adelante, todavía sin fecha ni precio anunciados.
Christian, Steve, Ethan y Alastair han construido la renovación alrededor de una imagen de batalla: Bárbaros que cargan por delante de los implacables Guerreros del Caos, un Campeón del Caos en Montura Demoníaca que busca adversarios dignos junto a sus Caballeros, y un Señor del Caos o un Señor Hechicero que domina el campo desde un dragón. La gama debía encajar tanto en Norsca y los Desiertos del Caos como en el propio Viejo Mundo, tomando como punto de partida los Bárbaros del Caos y Jinetes Bárbaros recientemente renovados.
La continuidad entre Bárbaros, Guerreros y Caballeros es deliberada: los segundos proceden de guerreros que han obtenido el favor de los Poderes Ruinosos. Conservan las capas de piel y los cascos con cuernos, pero sustituyen la escasa protección de sus predecesores por armaduras del Caos completas. Las grandes hombreras quedan por encima de las capas y las grebas reemplazan las botas de cuero o piel, endureciendo una silueta reconocible.
Las placas de formas rotundas recuperan rasgos del kit clásico de Guerreros del Caos de los años noventa, combinadas con capas y tabardos desgarrados. La ornamentación tiene una intención práctica: los rebordes refuerzan las placas o desvían armas enemigas, mientras que los pinchos también sirven para golpear. Las superficies rugosas y las marcas de combate sugieren tanto una fabricación tosca como incontables batallas.
Los Caballeros del Caos llevan esa estética a sus enormes corceles corrompidos, cubiertos de pesadas bardas. Sus grandes escudos, como los de los Guerreros, representan madera reforzada con latón y hierro y están concebidos para parecer tan peligrosos al golpear como al proteger.
La novedad más útil para conversiones es la compatibilidad entre ambos kits: Guerreros del Caos y Caballeros del Caos pueden intercambiar escudos, cabezas, hombreras y armas. Todas las cabezas llevan casco, manteniendo su aspecto impersonal y amenazador. Además, las abundantes armas de mano sobrantes de los Guerreros encajan directamente en los Caballeros, permitiendo montarlos con armas hechizadas en lugar de lanzas de caballería.
Los personajes mantienen el mismo lenguaje visual, pero con mayor presencia. El Campeón del Caos en Montura Demoníaca recuerda a los Caballeros, aunque es más grande y luce una armadura más detallada y castigada. El Portaestandarte de Batalla sostiene una enorme enseña sobre un asta de madera reforzada con metal, rematada por una estrella del Caos de ocho puntas.
El Señor Hechicero sigue siendo, ante todo, un Guerrero del Caos: conserva la armadura y la corpulencia intimidante, pero la magia ha dejado un cuerpo más enjuto, retorcido y encorvado. A la capa raída y el báculo deformado se suma un grimorio que flota ante él, encadenado a la silla de montar.
El Señor del Caos apuesta por una presencia más directa: una figura gigantesca con armadura ornamentada, un gran yelmo de enormes cuernos y una espada descomunal en la que aparece un rostro demoníaco. Los trofeos de la armadura y el trono evocan victorias sobre enemigos muy diversos.
La gran estrella situada sobre el trono del dragón continúa un detalle introducido en los escudos y estandartes de los Bárbaros: carece de núcleo central. Sus puntas representan los puntos de la brújula y el vacío del centro alude al portal del Caos del extremo septentrional del mundo. Aquí, su tamaño permite mostrar ese vacío como si creciera y deformara la estrella hacia fuera, una referencia al carácter devorador del Caos.
El Dragón del Caos tiene dos cabezas por naturaleza; no representa un dragón de una sola cabeza que haya mutado. Es una criatura propia de los Desiertos del Caos y las Shard Lands. Su peana refleja esos entornos mediante enormes agujas de piedra que brotan del suelo y restos óseos de enemigos derrotados.
Aunque conserva el cuerpo esbelto y sinuoso de los dragones de Warhammer, sus proporciones son enormes. Las alas desgarradas y los flancos cubiertos de cicatrices indican su antigüedad, mientras que la postura combina la fuerza de un gran depredador con un eco de la corrupción de su jinete hechicero. Un detalle importante para montaje y pintura: el Dragón del Caos puede ensamblarse sin jinete. Es la primera miniatura nueva de esta criatura para el Viejo Mundo en mucho tiempo y está concebida como pieza central del ejército.
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