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New Chaos Marauders make pillaging look pristine, thanks to Warhammer Studio painters

(Los nuevos Chaos Marauders hacen que el saqueo parezca impecable gracias a los pintores de Warhammer Studio)

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Publicado originalmente el 30-jan-2026.

Los nuevos Chaos Marauders ya están irrumpiendo en The Old World, y en Warhammer Studio han servido para ampliar varias huestes de Warriors of Chaos con enfoques muy distintos: cultos de Arcane Journal: The Razing of Westerland, tribus de Norsca, bandas de saqueadores y contingentes pensados para mesa o vitrina. Las miniaturas de Chaos Marauders a pie y de Horsemen estarán en prepedido este sábado.

Dave ha integrado los Marauders en su ejército Warriors of Chaos, “The Ruination”, manteniendo sus colores base de negro y latón. La armadura está pintada con Runelord Brass, lavado de Agrax Earthshade e iluminado con Canoptek Alloy; las pieles usan Abaddon Black con pincel seco de Stormvermin. Para la ropa recurre a marrones y grises variados, buscando un aspecto irregular dentro de un esquema coherente.

En sus Marauders a pie con great weapons, Dave ha usado harapos en Loren Forest para vincularlos al culto Carrion Crow, con una estética de decadencia y podredumbre. Sus Horsemen, en cambio, pertenecen al Bloodied Hound: repiten el esquema principal, pero sustituyen el verde por Gal Vorbak Red oscuro y manchado para distinguirlos en el campo de batalla. En los estandartes ha tomado como referencia Arcane Journal: Beastmen Brayherds para escribir palabras fonéticas en runas caóticas. Su ejército, hasta ahora centrado en unidades acorazadas como Chaos Warriors y Chaos Trolls, ya tiene en camino otros veinte Marauders y diez Horsemen.

James también ha consagrado sus Marauders al Bloodied Hound. La ropa usa tonos burdeos y rojizos para reforzar esa lealtad, mientras que todas las pieles son claras para dar la sensación de una unidad procedente de la misma zona de Norsca, acostumbrada a cazar las mismas bestias. El recurso sirve además para dar cohesión visual al bloque.

Connor ha ampliado su ejército Wolves of the Sea con dos unidades equipadas con flails, ambas devotas del Carrion Crow. El kit, cargado de pieles y telas, se presta a lavados abundantes y suciedad acumulada, un tratamiento que encaja especialmente bien con el culto. Su siguiente incorporación prevista es Frydaal the Chainmaker, como héroe para liderar este contingente dentro de su ejército Warriors of Chaos.

Aiden ha pintado un Chaos Marauder individual como pieza de exposición, planteado como Chosen Warrior del Carrion Crow. Para subrayar esa devoción ha añadido trofeos de cuervo, incluyendo plumas y calaveras en el cinturón y entre las pieles de la capa. También ha esculpido zonas enfermas en la piel de la cara y la mano, como señal de la bendición del espíritu maligno al que sirve. El color principal de la tela es un verde apagado, acompañado de óxido y verdín en los metales.

Quinn ha tomado como punto de partida White Dwarf 290 y su trasfondo de la tribu “Iron Wolves”, que encaja con el culto Fell Raptor. Para reproducir esa ilustración ha usado una paleta fría y contenida, basada en una imprimación en degradado: Rhinox Hide como base, aerosoles cenitales sucesivos de Mechanicus Standard Grey y Grey Seer, y pincel seco final de Corax White. Sobre esa base gris fría con sombras marrones cálidas ha aplicado distintas pinturas Shade y Contrast en pieles, capas y cuerdas.

Las miniaturas de Quinn serán el núcleo de un ejército Battle March, al que añadirá otra fila de Marauders, un Sorcerer y un Chariot. Para convertir sus Marauder Tribe Berserkers ha combinado hand weapons sobrantes con los brazos izquierdos de great weapon del kit, además de cabezas enmascaradas del equipo de Khorne Blood Bowl, logrando una apariencia más brutal sin transformar en exceso los cuerpos originales.

Stuart ha optado por una tribu de colores cálidos y sucios, apropiados para saqueadores endurecidos en los yermos del norte. El único punto realmente vivo son los cabellos y barbas naranjas, que destacan los rostros sin romper la gama de rojos y marrones. Ha evitado materiales demasiado refinados: casi todo el metal es hierro oxidado, con la excepción de la hebilla del Headman, en forma de estrella de ocho puntas, pintada como bronce mugriento.

Jon ha trabajado sus Chaos Marauders con tonos apagados y prácticos: cuero curtido, metal envejecido y pieles de aspecto natural. Para agilizar el proceso parte de una imprimación Zandri Dust, seguida de pinceles secos dirigidos de Ushabti Bone y Wraithbone. Encima aplica Contrast marrones, negros y grises, mezclándolos para separar pieles, cueros, túnicas, cinturones y cuerdas. Para las partes de cuero de las capas de piel y algunos trofeos de los escudos usa una mezcla de Guilliman Flesh y Volupus Pink diluida con Contrast Medium, con iluminación final de Ionrach Skin. El rojo en escudos y en el moño del champion sirve como color común para unificar el conjunto.

Conclusiones: Lo interesante no son las recetas de pintura, sino cómo GW está empujando a los Marauders a dejar de ser relleno genérico y convertirse en identidad visual de culto. El artículo insiste en marcas cromáticas, trofeos, runas y pequeñas conversiones porque el kit parece pensado para aguantar muchas repeticiones sin que la horda parezca clonada. Si ya tienes Warriors of Chaos, la compra tiene más sentido cuando la planteas como contingente con lenguaje propio dentro del ejército, no como simple aumento de Core. Ahí es donde estos modelos ganan valor real.

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